.…De inmediato viene a mi cabeza la caja de fósforos o los libros, o las conservas, las que sin su contenido dejan de ser un objeto para transformarse en otro con algo que posee menos identidad. Me explico, una caja de fósforos o un tarro de duraznos deja de inmediato “ser” al momento de vaciarse, entonces pasan a convertirse en contenedores; un tarro y una caja. A la inversa, una persona no deja de ser tal sin su envoltorio, pero claramente varía su identidad para el resto, ya que existe menos información acerca de ella. Es así como un hombre desnudo puede convertirse en un guerrillero, un budista o en travesti, sólo agregando objetos al “contenido humano”. El punto es, los objetos se relacionan e interactúan, desarrollando necesidades recíprocas para generar identidad. Es como una sociedad, el hombre sin otro hombre nos es hombre. Es decir, el hombre por si sólo en el mundo no puede considerarse una sociedad...